Hoy, Nicolás Maduro denunció un plan de magnicidio en su contra y aseguró que “nuestro principal deber es gobernar y mantenerNOS
vivos”. Hablan de planes de magnicidio y al mismo tiempo dicen que en Venezuela
manda el pueblo. Entonces, si por magnicidio se entiende “muerte violenta dada
a persona muy importante por su cargo o poder” y en Venezuela el poder es del “pueblo”,
¿por qué no se ejercen acciones en relación a las muertes violentas que se registran
día tras día?.
En Venezuela, ese pueblo que ejerce el poder está a merced de 6 millones de armas
ilegales en las calles y es asesinado con absoluta impunidad. Según el informe de desarrollo humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo 2013, ocupamos el quinto lugar entre los países más violentos del mundo, superando
a Afganistán en lo que a percepción de inseguridad respecta.
Este gobierno ha lanzado 19
planes de seguridad y la violencia no ha mermado. Entre 1999 y 2012, la cifra oficial de homicidios se multiplicó por 2,5, mientras que la extraoficial
llegó a 4. Con 21 mil muertes violentas cerró 2012 y alrededor de 10 mil fallecidos tenían entre 15 y 26 años de edad. Es el futuro
el que muere. Recordemos que en Venezuela no existe libre acceso a estadísticas
de violencia y buena parte de las cifras se basan en el conteo que realizan
quienes están estrechamente vinculados al tema.
Pero cómo pedir seguridad para ciudadanos
de a pie si llevar un uniforme policial tampoco garantiza la vida. En 2012 murió
un funcionario por día, algo inevitable cuando se convive con delincuentes. Sí, en Venezuela, delincuentes
y policías son vecinos, y por ende suelen hacerse de la vista gorda para garantizar
la seguridad de los suyos dentro del barrio, aunque eso no implique castigo
para el delito contra terceros. En Venezuela no hay confianza en el sistema de administración
de justicia y solo 3 de cada 10 delitos son denunciados.
Si quienes caminamos “libremente”
por las calles no tenemos garantizada la vida, la situación empeora en las
cárceles. Entre 1999 y 2012 murieron 5.657 reos y el año pasado el hacinamiento
superó el 290%. La capacidad máxima permitida es de aproximadamente 16 mil
reclusos, pero más de 48 mil conviven en espacios insalubres y plagados de
vicios.
¿Patria?, ¿cuál patria? ¡Esto no es tener patria!
Absolutamente real y lamentable para un país rico en todos los sentidos, pero administrado por expertos en corrupción y mediocridad.
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