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16.2.23

Libres

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Libres para decir y sentir.
Libres para descubrir y experimentar.
Libres para el "Sí a todo", sin prejuicios, suposiciones ni miedos.
Libres para moldear acuerdos.
Libres para querer más.
Libres para fluir.
Libres para cultivar el placer.
Libres para expandir la consciencia.
Libres para elegirlo todo.
Libres, plenos y en coherencia. Siempre. 

4.2.23

¿Cómo se siente el amor libre?

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 Permitirse ser y permanecer.

Identificar emociones y sensaciones.

Externalizar pensamientos.

Llegar a nuevos acuerdos, sin limitar opciones y adoptando la liberación de ataduras como práctica diaria.

Cultivar el placer como camino de iluminación y expansión de consciencia.

Sentir la tormenta y dejarla pasar.

Así se sienten la individualidad, el desapego, la plenitud y el amor libre.

4.1.23

Carta a mi nonna

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Nunca imaginé como sería el día en que mi nonna dejara este plano.
Y está bien. Disfruté mucho cada momento con ella.
¡Qué fortuna la mía! Fueron 36 años en los que, sin saberlo, aprendí a practicar la presencia en su compañía.
¡Gracias por tanto, nonnita!
Gracias por compartir tu nombre conmigo, gracias por tantas primeras veces.
Gracias por las risas y el dialecto abruzzese.
Gracias por contarme cómo llegaste a Venezuela y lo mucho que te gustaba comer helados, los domingos en la plaza Altamira.
Gracias por desenredar mi cabello cuando tenía 5 años.
Gracias por enseñarme a hacer pasta y a tender la cama.
Gracias por prestarme tus batas de dormir y tus collares para que jugara.
Gracias por quitarme el mal de ojo por teléfono, y rezar por mi cuando lo necesité.
Gracias por saludarme desde tu ventana mientras pasaba por la autopista.
Gracias por regalarme esa cafetera que decidí meter en la maleta el día que emigré y que hoy me permitió sentirte aquí, conmigo.
Gracias por las papas con huevos y las tortas con café.
Gracias por los sanduches con queso y mantequilla, los sábados en la mañana.
Gracias por las tortas de cumpleaños gigantes, decoradas con pepitas plateadas.
Gracias por tanto amor a través de la comida.
Gracias por vivir hasta saber que Martina venía en camino y repetir mil veces que querías conocerla. Tengo la certeza de que estarás ahí, en primerita fila, el día que ella nazca.
Camina hacia la luz, nonnita.
Abraza a mi papá, a mi padri y a mi nonno. Vuelvan a sonreír juntos. 

26.11.22

Una elección, no una obligación

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Un matrimonio de diez años, casi dos años de soltería y una relación de año y medio. Eso me tomó aprender a comunicarme desde el amor.
Ahora, nos acompañamos en la individualidad.
Aquí nadie pretende cambiar a nadie. Nos gusta estar juntos, trabajar juntos, hacer planes juntos, pero también disfrutamos estar con nosotros; no hablar en horas, hacer cosas diferentes a las que hace el otro.
A veces nos gustan las mismas cosas -o personas-, pero más nos gusta explorar juntos.
Procuramos comunicarnos con asertividad y nos damos ánimo cuando las cosas no salen bien.
Si nos enfermamos, el que se siente mejor intenta mejorar el día del otro. 
Siempre reimos juntos.
Hemos entendido que el amor es una elección, no una obligación.
Decimos lo que sentimos ¡cuando lo sentimos!, pero cuidando palabras y expresiones para evitar malos entendidos y heridas innecesarias.
Aprendimos a comunicarnos desde el amor.
¡Benditas buenas decisiones! 

21.10.22

Amar libremente

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Sentir la libertad de poder ser quien quieres ser 
Los últimos tres meses han sido tan maravillosos como reveladores.
Descubrí una parte de mi que por años oculté con falsas creencias y lealtades a mi historia familiar.
Elegí dejarlo salir. Elegí experimentar y disfrutar el proceso.
Elegí, una vez más, sentir conscientemente la libertad. Esa que hace tres años me prometí no perder nunca más.
Ahora, el desapego y la libertad han sido directamente proporcionales al amor que doy y recibo.
Amar libremente y experimentar la plenitud en todas sus formas, ha sido la premisa de los últimos meses.
¡Qué bien se siente! 

18.7.22

Buscar

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 Hace rato dejé de preocuparme por el mundo material. Es el camino interior el que me ha dado las experiencias más enriquecedoras.

Comencé a buscar respuestas a cuestiones esenciales de la vida y sentí fascinación por la conexión cósmica y la consciencia colectiva.

Decidí experimentar la consciencia abierta y el equilibrio. Por eso ahora dedico tiempo a la contemplación.

Ahora, más que nunca, creo en el valor de la palabra. Por eso hago votos de silencio.

Liberé mi mente de prejuicios y dejé de lado las creencias preestablecidas, porque creo que la libertad es parte del conocimiento.

Me convertí en una aventurera del espíritu y lo agradezco a diario.

Buscar y experimentar también ha sido una bendita buena decisión. 

9.7.22

Elegir

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Hoy, tocó enfrentar otro miedo.

Hoy, tocó sanar el árbol y desmontar una creencia que se camuflaba. 

Hoy, elegí abrir un regalo envuelto en tormenta, para poner en práctica lo aprendido. 

En medio de la tormenta, elegí la paz.

Elegí ver con los ojos del espíritu y no del ego.

Hoy, aposté a la expansión de mi alma y volví a elegirme.

Reafirmé las benditas buenas decisiones y, como en los últimos tres años, volví a aplaudirme.

Hoy, como en los últimos tres años, volví a estar del otro lado del miedo.

Serena, powerfull,  fearless, unbeatable.

Hoy, volví a leer, repetir y ejecutar mi mantra: Sonríe. Agradece. Escribe. Vive. Sé feliz. 

Hoy cambió el orden, pero lo logré. 

Una vez más, lo logré.

3.6.22

¿Es esta la vida que soñé?

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¿Es esta la vida que soñé?

Sí, lo es. 

Lo es porque dejé de estar para otros y estoy para mi. Sí, 24/7 con mis luces y mis sombras. 

Ordenada, aburrida y poco sociable, dirían. Pero es precisamente la quietud lo que ahora me mueve. 

Encontré plenitud, goce y libertad en mí y, cada día, decido compartirlo con este pequeño entorno que sintoniza con lo mismo. 

Hace un momento, me preguntaron:

- ¿Hace cuánto tiempo no te juntas con tus amigos?

- Hace mucho. 

Es cierto, hace mucho tiempo que no tengo a mis amigos en el mismo metro cuadrado. Tenemos distintos horarios, distintas agendas, distintas estructuras, distintas prioridades.

Es precisamente la quietud lo que ahora me mueve. 

¿Es esta la vida que soñé?

Sí, lo es. 

No necesité irme a la India para meditar 24/7, tampoco mudarme a Nueva York para alcanzar la realización.

Fue suficiente con tomar esa pequeña gran decisión de apostar a mi, a mi instinto y a esos sueños que se siguen transformando. 

Hoy, lloré. Sentí que no era suficiente y por eso no había logrado tener a mis amigos en el mismo metro cuadrado desde hace mucho tiempo. 

Hoy, lloré y volví a sonreír. Recordé que tomar esa pequeña gran decisión de apostar a mi y a mi instinto fue lo que me trajo hasta aquí. 

Hoy, sonreí. Sonreí porque sigo construyendo una vida plena. Sonreí porque me siguen maravillando el cielo azul, el silencio y el reflejo que veo en el espejo. 

Hoy, sonreí. Sonreí porque esa sensación de no ser suficiente fue lo que me permitió convertirme en un Antevasin; ese que abandona la vida cotidiana para convertirse en habitante de la frontera, ese que recorre sin miedo. 

Hoy, como siempre, sonrío, agradezco, escribo, vivo y soy feliz. 

7.2.22

Así comencé a cumplir mis deseos del alma

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Escribo para revivir, para ser testigo de mi propio avance. 

Hace un año me rendí, dejé que la intuición le ganara al miedo y conecté con el amor; ese que llevamos por dentro y que solo después de reconocerlo -y abrazarlo- se manifiesta en el exterior.

Hace un año, supe que el momento había llegado.

Hace un año, el universo hizo magia y comenzó a entrelazar las historias que yo elegí para trascender.

Hace un año, decidí llenar mi vida de azules, aposté a la liviandad y comencé a cumplir mis deseos del alma.

Hace un año, abrazo luces y sombras ¡y aún así permanezco en calma!

Hace un año, tengo tiempo para admirar, agradecer y conectar. 

Hace un año, experimento más gratitud, más certezas, menos miedo y menos competencia. 

Hace un año, el hilo que une almas se hizo visible, me volví a enamorar y comencé a bendecir las buenas decisiones. 

En 2020, me elegí. 

En 2021, me aplaudí.

En 2022 seguiré recorriendo el camino pactado sin miedo. 

En primer lugar y en coherencia. Así me quiero siempre

14.8.21

Benditas buenas decisiones

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Llena de certezas.
Plena.
Libre.
Feliz.
Así voy por la vida desde que decidí apostar a mi.
Abracé mis sombras hasta convertirlas en luz.
Solté el peso de las creencias.
Encontré a quien -como yo- dice sí a todo.
Desde entonces, vivimos cada día como si estuviéramos de vacaciones.
Conectamos con la vida y danzamos con ella.
Vivimos.
Las buenas decisiones se bendicen.
¡BENDITAS BUENAS DECISIONES!

21.3.21

Aprendo

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Aprendo.
Agradezco cada experiencia.
Celebro la coherencia con la que ahora respondo ante situaciones que, hace un año, me hubiesen afectado mucho.
Agradezco tener la capacidad de poner límites, ¡y celebro la posibilidad de moverlos a conveniencia para seguir aprendiendo!
Transitar este camino a mi manera me ha hecho libre.
Experimentar el amor en todas sus formas también me ha hecho libre.
Elegir una vida en coherencia me ha hecho feliz.
La vida, sus neutralidades y sus espejos me han hecho más sabia.
En primer lugar y danzando con el universo. Así me quiero siempre. 

9.3.21

Y dije: Llegó el momento.

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Supe que no había marcha atrás el día en que la intuición le ganó al miedo.
Supe que no había marcha atrás el día en que conecté con el amor y la felicidad sin buscarlos afuera, pero sin negarme a recibirlos.
Supe que no había marcha atrás el día en que dije: Llegó el momento.
Conocerme y reconocerme me ha permitido ir con calma.
Conocerme y reconocerme me ha permitido tomar decisiones acertadas.
Conocerme y reconocerme me ha permitido elegir un camino distinto.
Conocerme y reconocerme me ha hecho libre.
En primer lugar y en coherencia. Así me quiero siempre. 

6.2.21

Descalcé mis pies y mi alma.

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Hace unos meses me invitaron a la montaña.

Ese día, sin saberlo, me hicieron un regalo maravilloso y yo me permití recibirlo: conectar con la naturaleza. 

Ese día aprendí a estar descalza. No sólo descalcé mis pies, también descalcé el alma.  

Abrí mi vida a conexiones sinceras, profundas y genuinas. 

Aprendí sobre plantas y hierbas medicinales, y comencé a practicar la presencia. 

Sí, ¡como lo hacen las plantas!

Con sol, con lluvia, con viento, con sombra. Ellas siguen allí y confían.

La confianza me ha permitido conectar con la entrega, con la entrega profunda, esa que no sabe de apegos ni miedos. 

La confianza me ha permitido hacer elecciones que me llenan el alma.

La confianza me ha hecho más sensata y creativa. 

La confianza me ha hecho más feliz.

He decidido llevar una vida ligera de mente, alma y corazón.

Transitando este camino sin dudar, así me quiero siempre. 

8.1.21

Elegir (me)

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Hoy envié una nota de voz y me dijeron: 

-Me encanta cuando hablas y te escuchas contenta. Es muy cool. Ojalá te escucharas. 

Me escuché. Y sí, estoy contenta. Llevo muchos días contenta.

Llevo muchos días contenta porque estoy donde quiero y porque me acompaña la inmensa fortuna de poder hacer lo que me gusta. 

Día tras día me dedico a contar historias en dos idiomas, a conversar y a enseñar un oficio.

Día tras día soy testigo del efecto que produce tomar decisiones desde el merecimiento.

Día tras día agradezco la capacidad de fluir, la posibilidad de conectar y las ganas de recorrer el camino pactado sin miedo

En 2020 me elegí y en 2021 quiero seguir apostando por mí. 

En primer lugar, en coherencia, libre e indomable. Así me quiero siempre. 

21.12.20

Benditas sean

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Benditos sean los espíritus libres.
Benditas sean las conciencias capaces de manifestar lo que quieren ¡y lo que sienten!
Benditos sean los seres capaces de experimentar sin apego.
Benditas sean las personas capaces de entender el amor en todas sus formas.
Benditos sean este camino y la posibilidad de cerrar los ojos, sonreír y despegarme unos centímetros del suelo para experimentar algún tipo de placer. 
Benditas sean la libertad, la gratitud y la capacidad de fluir, sin planes, ni explicaciones.

15.10.20

Instinto

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Ejercicio liberador.
Energía vital.
Arte, no técnica.
Darse permiso. 
Sentirte y sentir.
Respirar y estar presente.
Conectar con uno mismo, y no perderse en el otro. 
Aprender de autosatisfacción y luego compartirlo.
Instinto.
Eso.

1.10.20

Soltar y transformar

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Hoy, volví al lugar en el que me sentí acorralada por primera vez. 
Hoy, volví al lugar del que siempre quise escapar.
Hoy, lo logré. 
Levanté la cabeza, sonreí y dije: nunca más.
Hoy corté ese elástico que me mantenía atada al pasado. Tan delgado y maleable que lograba camuflarse. Tan resistente que me acompañó durante 23 años y sorteó más de 6.000 kilómetros de distancia. 
Soltar y transformar. 
Ese ha sido el ejercicio de los últimos seis meses.
Soltar creencias y transformarlas en aceptación.
Soltar tristezas y transformarlas en aprendizaje.
Soltar rabias y transformarlas en agradecimiento.
¿Fácil? ¡Ni un poquito!
¿Imposible? ¡Ni un poquito!
¿Vale la pena? ¡Lo vale todo! 

21.9.20

Soy feliz y me provoca compartirlo

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Soy afortunada. Cada día agradezco más y más por eso. 
Hoy conversaba con un amigo sobre lo bien que me siento, el peso que me he quitado -esto puede tomarse literalmente- y lo feliz que me hace esta soledad. 
He encontrado el equilibrio. Mi equilibrio. 
He encontrado paz. Mi paz. 
Cada vez que decido hacer algo es porque me brinda la posibilidad de cerrar los ojos, sonreír y despegarme unos centímetros del suelo para experimentar algún tipo de placer. 
Ahora me dejo llevar por olores, sabores y sensaciones, no por comentarios o juicios de otros. 
Me complazco y me aplaudo.
¡Soy feliz y me provoca compartirlo!

12.9.20

Hoy me aplaudo

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¡Llegué a los 34!
Llegué ligera y sonriente.
Llegué libre. 
Llegué feliz.
Ojalá pudieran estar dentro de mi y experimentarlo.
¡Es liberador! 
Este año perdoné y me perdoné.
Aposté a mi y a mis ganas de experimentarlo todo.
Estuve en lugares impensables y me arriesgué como nunca.
Me puse a prueba y me gradué con honores.
Aprendí a vivir intensamente, sin miedos y sin culpas.
Aprendí que no hay error. Todo es neutro. Todo es perfecto.
Aprendí que somos espejo.
Aprendí a desaprender.
Elegí el camino de la libertad y la coherencia. 
Elegí hacerlo sola.
Me elegí y así me quiero siempre: en primer lugar, libre e indomable. 
Hoy, ¡me aplaudo!

11.9.20

Anoche

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Anoche tuve una conversación enriquecedora.
Anoche me di la oportunidad de decir: Gracias. 
Anoche constaté que sí, somos valientes.
Anoche confirmé que no ha sido fácil, ¡pero lo estamos logrando! 
Hemos cambiado y ahora somos más felices.
Anoche me sentí en gratitud porque ambos aprendimos y enseñamos. 
Anoche reímos.
Hoy, como hace un año, agradezco haber escogido este camino. Mi camino.
Libre y en coherencia, así me quiero siempre.